Inicio

Contactarnos en nuestras redes sociales

Nuestro Liceo

Cabeza_lmbb
Cabeza_lmbb
Cabeza_Imagen2
Cabeza_lmbb
Cabeza_Imagen2
Cabeza_lmbb
previous arrow
next arrow
Shadow

El Liceo A-10 Manuel Barros Borgoño (originalmente «Liceo n.° 4 de Hombres de Santiago»), es un emblemático liceo municipalizado. El Liceo Manuel Barros Borgoño es una institución de carácter pública y gratuita de la educación secundaria chilena, que está bajo la administración de la Municipalidad de Santiago. Se encuentra ubicado en la calle San Diego (Santiago centro), cerca de las estaciones de metro Rondizzoni y Franklin en pleno barrio Franklin, con una superficie construida de 4.890 m². Además el establecimiento está acreditado por el SNED (Sistema Nacional de Evaluación del Desempeño), lo que significa que está reconocido como un liceo de excelencia académica por el periodo 2014-2015, además de estar reconocido por el MINEDUC como liceo tradicional. En 2016 y 2017 ocupó el 10.º lugar por el promedio PSU entre los liceos emblemáticos.1​ A partir del proceso de admisión del año 2015, este liceo pasa a ser el primer emblemático en no poseer un proceso de selección para su ingreso.

Orígenes

Este establecimiento educacional nació a comienzos del siglo xx, el 22 de enero de 1902, bajo la administración del presidente Germán Riesco Errázuriz, el cual fue fundado por el doctor Manuel Barros Borgoño, quien en ese entonces se desempeñaba como Rector de la Universidad de Chile. El liceo fue ubicado originalmente en calle San Francisco 1150 y su primer rector fue el abogado Luis Aurelio Pinochet Badilla, quien el 31 de marzo de 1903, solicitó que el liceo llevara el nombre de su fundador, quien había muerto recientemente, lo cual fue autorizado el 2 de mayo de 1903 mediante el decreto N.º 2403. Dentro del inicial cuerpo docente destaca la figura de Pedro Aguirre Cerda y del poeta Ernesto Guzmán. Pedro Aguirre posteriormente sería Presidente de la República entre 1938 y 1942, y al asumir el cargo realizaría su primera visita oficial al liceo, estableciendo así su lema de gobierno, “Gobernar es Educar”. Guzmán, en tanto, fue un destacado poeta y ensayista miembro de “Los Diez”, una famosa hermandad de intelectuales nacida en 1916, y en 1928 se convirtió en el rector del establecimiento. Durante su breve administración de menos de un año, destaca el traslado del establecimiento a su actual ubicación el 26 de enero de 1929 y la composición del actual himno del colegio.

La diversificación del contingente estudiantil

Las décadas del treinta y el cuarenta se caracterizaron por la llegada de nuevos grupos estudiantiles al Manuel Barros Borgoño. Tras el cambio de local, el alumnado Barros Borgoñino se diversificó integrando, por una parte a los hijos de militares, avecindados en las cercanías del Parque Cousiño, y por otra, a inmigrantes que huían de la Segunda Guerra Mundial, principalmente judíos y europeos orientales. Respecto de este segundo grupo, es importante destacar que la población de inmigrantes abarcaba una amplia gama de nacionalidades. No es difícil entonces, encontrar estudiantes polacos, turcos, rusos e italianos en los libros de clases de estos decenios. En el caso particular de los judíos, la mayoría de ellos se estableció en el Barrio Matadero, pujante área comercial que se presentó como un lugar apto para instalarse. Las nuevas generaciones de hebreos necesitaron, entonces, de un lugar donde estudiar, y el Barros Borgoño, un establecimiento laico y de excelencia se transformó en la opción lógica. Así, apellidos como Friedman, Melnick, Blum, Stein, y otros, se hicieron comunes en las nóminas de estudiantes de finales de los treinta y la totalidad de los años cuarenta.

Docentes

La excelencia docente fue una cualidad reconocida por todos los estamentos de la comunidad educativa. Asimismo, la población estudiantil de la época se caracterizaba por su confraternidad, por lo que es posible sostener que a partir de entonces se comenzó a afianzar el sentimiento de familia borgoñina, que hasta ese momento, era llamada barrosborgoñina. La integración estudiantil llegó a tal punto que en 1947 se creó el primer Gobierno Estudiantil, equivalente al actual Centro de Estudiantes.

La Edad de Oro Borgoñina y el Cincuentenario

En la década de 1950, la comunidad borgoñina se caracterizó por contar con destacados profesionales de la educación que hasta el día de hoy resuenan en la historia de Chile y en el extranjero. Muchos de estos docentes hicieron clases desde la década de los cuarenta, pero la gran conjunción de profesores destacados ocurrió en los cincuenta. Es menester hacer mención a Francisco Frías Valenzuela y Néstor Meza Villalobos, ambos historiadores, y a Rafael Coronel, poeta ecuatoriano, que juntos realzaron aún más la calidad académica en el Barros Borgoño.